La Transformación Digital hoy en día, se ha vuelto una importante tendencia en las Organizaciones que requieren agilizar y optimizar sus operaciones. En parte por moda, y por otro lado, que innumerables casos de éxito en la industria, incentivan a otros a intentar de forma errónea la adopción de nuevas tecnologías, que suelen no ser la opción más idónea para que la organización considere  los próximos pasos a seguir para impulsar su Plan Estratégico. La falsa creencia de que al utilizar tecnología de vanguardia siempre obtendremos los resultados esperados suele convertir proyectos de modernización a nivel organizacional en rotundos fracasos o simplemente en experiencias que intimidan hasta al Gerente de IT más experimentado. Peor aun, luego de alcanzar este punto, resulta difícil convencer a los stakeholders de la organización involucrados en las iniciativas de modernización y Transformación Digital del negocio en adoptar medidas realmente eficientes con mecanismos que permitan controlar y minimizar los riesgos a nivel empresarial a la hora de ejecutar proyectos de ésta índole.

La evolución de las empresas en los últimos 5 años, avanza a pasos vertiginosos, y ha sido inevitable el hecho de que tengan que haber adaptado su ritmo evolutivo a velocidades mucho más altas que la que se requerían hace 20 años. Es por ello, que el modelo de gestión y evolución tecnológica de las organizaciones ha debido adaptarse también para poder cumplir los requerimientos del mercado en la actualidad. Sin embargo, no es poco frecuente que las empresas evolucionen por una inercia descontrolada y desmedida a un punto en el que llega a ser poco manejable la forma en la que debe controlarse y gestionarse una iniciativa de modernización e integración de sus sistemas para poder brindarle a la empresa, la agilidad que requiere, y de esta forma, lograr incrementar los beneficios tangibles y brindarle la rentabilidad que el negocio requiere. Para las grandes corporaciones que consideran en sus equipos de trabajo, roles y grupos claramente definidos para cada tarea y función esto no representa mayor problema. Es por esta razón que han logrado la penetración en el mercado y la expansión de su marca con muchos menos recursos que lo que se requería hace unos cuantos años, gracias a una Transformación Digital controlada y planificada.

Sin embargo, tenemos claro que la cantidad de corporaciones o empresas multinacionales con esta capacidad suelen ser claramente identificadas y no son la mayoría de empresas que componen la economía mundial. Mas aún, es muy probable que la empresa en la que cada uno de nosotros se encuentra laborando, no esté dentro de este segmento privilegiado. Es en este segmento en lo que es cada vez más importante darle mucho más valor al Plan Estratégico del negocio desde un punto de vista holístico, integral y evaluado desde una perspectiva distinta a la que habitualmente las empresas puedan estar acostumbradas. Esto obedece a que al estar tan presentes las distintas tecnologías que deben ser implementadas en la actualidad, es más importante que por lo menos 3 grandes bloques dentro de la organización estén involucrados en la preparación y ejecución de dicho Plan Estratégico:

  • Equipo Directivo: Orientado especialmente a definir los principales objetivos estratégicos del negocio.
  • Equipo Operativo: Para identificar los requerimientos operativos que deben ser considerados en la evolución requerida para ejecutar el Plan Estratégico.
  • Equipo Tecnológico: Quien garantizará que la plataforma y los sistemas actuales o futuros permitirán cumplir con los objetivos de dicho Plan Estratégico.

La velocidad que requieren las empresas para adaptarse a los cambios del mercado, hacen inminente que las metodologías tradicionales no permitan ejecutar los cambios necesarios. Es por ello que se convirtieron en tendencia conceptos como Arquitectura empresarial, y dentro de esta, tecnologías como BPM, SOA, ECM, entre otros. Todos estos surgieron hace ya unos cuantos años para brindar un enfoque distinto a las organizaciones y de esta forma garantizar una mayor agilidad en la estrategia evolutiva operacional y tecnológica del negocio.

Estos conceptos para muchas organizaciones aún cuando son conocidos, no han sido aún adoptados como parte de su estrategia operacional y evolutiva por las razones que ya hemos mencionado. Qué hacer si nuestra organización es una de estas? Cómo debe darse ese primer paso? Quién debe darlo? Es una pregunta que puede tener muchas respuestas, pero en todo caso, podemos llegar a un punto en común: ES UNA ESTRATEGIA ORGANIZACIONAL. Por tanto, cualquier unidad de negocio con alguna de las iniciativas que requiera llevar a cabo, puede servir de precursor al presentar un plan Evolutivo basado en alguna de las tecnologías que nos permiten entrar en el camino a una Arquitectura Empresarial. Pero debe siempre recibir el apoyo del equipo directivo. 

Al llegar al punto en que la organización entiende que el mejor camino para impulsar dicha estrategia evolutiva, lo ideal es evaluar al plan de proyectos que la organización posee a corto, mediano y largo plazo y contrastar los requerimientos de los 3 equipos que mencionamos anteriormente: Equipo Directivo, Equipo Operativo y Equipo Tecnológico. Estas tres áreas deben hablar un idioma en común para garantizar que dichos objetivos puedan ser cumplidos a cabalidad.

La Hoja de Ruta es un elemento que nos permite unificar los criterios de las 3 áreas mencionadas de manera que la organización permita alinear las necesidades, planificaciones y los recursos de las mismas a fin de optimizar la distribución de los recursos definidos a nivel presupuestario tanto en tiempo, como en números.

Las técnicas para construir dicha Hoja de Ruta, son diversas, pero lo primordial al momento de iniciar su planificación es considerar todos los elementos que a simple vista puede la organización considerar, sumado (y es aquí donde suele haber un poco de dificultad) a aquellos elementos que pueden ser un poco más difícil de prever, como costos ocultos por la elección de una plataforma sin soporte local, o como costos ocultos por no contar con el personal especializado en operar o customizar un producto en particular. Si su organización cuenta con el equipo para establecer los requerimientos técnicos y funcionales claves para realizar esta definición, es imprescindible apoyarse en el mismo. De lo contrario es vital poder contar con apoyo de algún equipo externo que le brinde esta definición, pues dependiendo del core business que su organización maneje, hacerlo de otra forma, sería incrementar el riesgo de manera importante. Contáctenos a través de este enlace para saber cómo DMS Management Solutions puede brindarle apoyo en la construcción de tan importante instrumento.

2 comentarios
  1. Julia Gorrin
    Julia Gorrin Dice:

    Muy buena publicación!. Me gustaría poder observar la fecha del artículo y algunas referencias o créditos si es posible.

    Responder

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